miércoles, 9 de octubre de 2013

CURSE OF CHUCKY (2013)

Curse of Chucky, Don Mancini



Me considero un admirador moderado de Chucky. Cuando era pequeñito allá por 1988 y vi la primera parte, como cualquier niño de esa época, pasé mucho miedo. Luego vi la segunda… y después la tercera. El factor miedo de la original se iba perdiendo pero se iba ganando en entretenimiento y diversión. Resumiendo, la trilogía de Chucky me parece casi tan importante como la saga de Viernes 13 o Pesadilla en Elm Street.


Pasaron unos años, íbamos creciendo y a alguien se le ocurrió que el muñeco podía volver a hacer de las suyas en La Novia de Chucky. Pero ya estamos en otra época (finales de los 90), así que había que darle un tono diferente, más moderno y actual; desde luego lo consiguieron pues a Ronny Yu le quedó una película muy entretenida con unas dosis de humor negro nada despreciables.

A partir de este momento, Don Mancini, guionista de todas las películas, decidió que la saga aún no había dado muestras de agotamiento, así que, además de escribir la historia, dirigió la siguiente continuación, La Semilla de Chucky. A pesar de intentarlo en alguna ocasión, el trailer y las malas críticas pudieron con mi poca voluntad y nunca llegué a verla.


Parece ser que a Don aun le quedaron ganas de dirigir y escribir otra parte este mismo año, La Maldición de Chucky. Frente a la pregunta de si realmente es necesario hacer una sexta parte que ni es 3D ni Found Footage ni nada que la pueda diferenciar de cualquier peliculita serie B, la respuesta es NO (aclaración: obviamente, las películas en 3D o Found Footage no son garantía de calidad, pero en este caso, podría haberle dado un mínimo atractivo).

La historia es totalmente lineal y sin ningún tipo de personalidad. Todo lo que sucede, ya lo hemos visto antes. A pesar de que se reserva alguna sorpresilla graciosa (dos concretamente), el resto del guion es muy rutinario y ni siquiera los asesinatos le dan mucha vida al conjunto, pues, a excepción del cura (Santa Bárbara!!), son muertes tirando a cutres. 

Si bien la primera parte asusta y las siguientes continuaciones hacen gracia, ésta ni da miedo ni arranca mucho más que alguna leve sonrisa.

A pesar de ser una continuación de la quinta entrega, el director hace un mix e incluye varios flashbacks a modo de precuela, que a decir verdad, están metidos con calzador y no tienen mucha trascendencia.


No la considero un auténtico bodrio, pero tampoco una buena película, lo cual la deja en el limbo de las películas condenadas al olvido.




4/10

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